“Existe una férrea necesidad que encadena al filósofo a una verdadera civilización; pero ¿cómo será posible algo así cuando no exista tal civilización? En ese caso, el filósofo es tan sólo un cometa imprevisible, que parte atemorizado, mientras que en los casos más favorables brilla como un astro de primera magnitud en el sistema solar de la cultura. Los griegos legitiman la existencia del filósofo porque sólo entre ellos no es un cometa”.
Friedrich Nietzsche (1873), La filosofía en la época trágica de los griegos.
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¿Acaso existirá cometa cuando no exista el universo?
¿Y qué es el universo?
Todo.
Depende quien lo mire será la polis, la Tierra, el Sistema Solar… o su casa.
Y por eso el cometa necesita de más cometas, sino todo pierde su sentido, el universo ya no es universo, ni el cometa es ya cometa.
Pienso, luego me torturo.
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente
(Rubén Darío).
Rebelión contra el sufrimiento en la aventura de vivir. Nadie dijo que fuera fácil. Nadie puede saltar, al fin y al cabo, por encima de su cabeza.
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