La moral del sufrimiento voluntario


 

Nietzsche, en el Hospital Psiquiátrico: de las últimas imágenes antes de morir

Nietzsche, en el Hospital Psiquiátrico: de las últimas imágenes antes de morir

Leed atentamente:

 

“¿Qué placer es el más alto para los hombres en estado de guerra de esa pequeña, siempre amenazada comunidad, en la que impera la moralidad más severa? ¿Es decir, para almas fuertes, vengativas, hostiles y endurecias por privación y la moralidad? El placer de la crueldad: así como también se considera una virtdu de ese tipo de alma en estas situaciones ser inventivo e insaciable en la crueldad. Con la actividad del cruel disfruta la comunidad y se libera de la tenebrosidad del miedo y la precaución constantes. La crueldad pertenece a la más antigua alegría de las fiestas de la humanidad. Por lo tatno, uno se imagina a los dioses satisfechos y alegres cuando se les ofrece el espectáculo de la crueldad… y así se introduce en el mundo la idea del sufrimiento voluntario, el martirio escogido por porpia voluntad, tiene sentido y valor positivos”.

Friedrich Nietzsche, Aurora (18)

 

Y ahora, es la mejor crítica que conozco a la religión, pero, ¿salimos bien parados los no creyentes?, o, ¿salimos como bestias crueles? ¿Se puede mantener la moral, o más bien en eso consiste la decadencia europea y por tanto lo deseable es la deconstrucción de la misma?